Furiosas militantes de la legalización del peor de los crímenes: El asesinato de un bebé inocente; las feminazis que destrozaron Rosario en la tarde/noche de ayer han vuelto a demostrar que no conocen de límites y que hace tiempo han archivado el sentido común.
Hay algo que dejaron en claro una vez más: No son mujeres. Y tampoco representan a nadie más que a la terrible violencia e intolerancia que acostumbran ejercer.
0 comentarios:
Publicar un comentario