Bonadio lo citó para que explique desvíos en los fondos a empresas de colectivos
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El pronóstico judicial del ex ministro Julio De Vido parece que comienza a nublarse. Mientras la Justicia espera los datos sobre los contratos de Odebrecht durante su gestión, el diputado kirchnerista fue citado ayer a indagatoria en una nueva causa que lo compromete, por irregularidades en el desvío de subsidios al gasoil para empresas de colectivos.
El juez federal Claudio Bonadio convocó a De Vido el 23 de junio para que se defienda sobre las acusaciones por el supuesto malhabido otorgamiento de subsidios. La indagatoria -paso previo a un posible procesamiento- encuentra a De Vido seriamente comprometido en otras cuatro causas, en las que ya está procesado. La compra de trenes a España y Portugal, la renegociación de los contratos ferroviarios, el desvío de fondos de Vialidad y la tragedia de Once, la causa que más lo preocupa. Justamente, esta última investigación -que fue cuestionada por su defensa- estuvo a cargo de Bonadio, el mismo juez que ahora vuelve a llamarlo a indagatoria.
Como también ocurre en esa causa, Bonadio citó a indagatoria también a los ex secretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, que ya fueron condenados por la tragedia de Once.
Subsidios
La Justicia investiga los subsidios a los colectivos que repartió la Secretaría de Transporte durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. El objetivo del subsidio era colaborar con los costos de combustible, entre 2005 y 2012, a cambio de que no subieran el precio de las tarifas.
El mecanismo se ponía en marcha con una mera declaración jurada a la Secretaría de Transporte por parte de las empresas, que cuantificaban cuántos kilómetros recorría cada colectivo y el número de pasajeros, y la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT) tenía que controlar si esos datos eran veraces.
Pero los investigadores detectaron supuestos fraudes en las declaraciones juradas y un presunto perjuicio para las arcas públicas por unos $ 200 millones.
Durante sus 12 años de gestión como ministro clave para el kirchnerismo, De Vido estuvo involucrado en decenas de causas judiciales. En la mayoría salió ileso. Lo investigaron por enriquecimiento ilícito, en el caso Skanska, por sobreprecios en la central Río Turbio y por la importación de gas licuado, entre otras.
Su última gambeta a la Justicia fue en el caso Sueños Compartidos. El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi procesó a un puñado de funcionarios kirchneristas, a Hebe de Bonafini y a los hermanos Schoklender, pero a De Vido le dictó la falta de mérito.
Fuente: La Nación
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