Para no quedarse sin trabajo, los uniformados se han vuelto creativos y están a la caza de faltas muy curiosas.
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En Japón se quedaron sin delitos. Por eso, los policías se volvieron creativos. Por ejemplo, los uniformados buscan a las personas que se pasaron en bicicleta el semáforo en rojo o a los que se burlan del primer ministro dibujandole bigotes de Hitler en un póster.
La tasa de asesinatos en este país se ubica entre las más bajas del mundo, 0,3 de de cada 100 000 habitantes, según la BBC de Londres.
La diferencia entre el número de oficiales y la cantidad de crímenes hace que los policías se enfoquen en delitos menores, señaló la revista The Economist.
Por ejemplo, durante una semana, la policía de Kagoshima, una pequeña ciudad del sur de Japón, hizo guardia día y noche frente a un automóvil sin puertas que tenía una caja de cerveza en su interior.
Un día, un hombre que pasaba decidió llevarse las bebidas alcohólicas. En ese momento, cinco policías aparecieron para capturarlo, atrapando así a uno de pocos delincuentes de la ciudad.
"Como la policía se queda sin cosas para hacer, se está volviendo más creativa sobre qué cosas constituyen un crimen", dijo Kanako Takayama, de la Universidad de Kyoto.
Fuente: elsol.com.ar
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